de Giovanni Casali, coordinador editorial
Cualquiera que tenga una historia puede convertirla en un libro: no hace falta ser famoso, solo hace falta que alguien la escriba bien.
Materialmente pueden hacerlo tres personas: usted, un familiar de buena voluntad o un biógrafo profesional. Son tres caminos honestos, con virtudes y defectos distintos: se los contamos todos, también los dos que no nos tocan.
Se puede, y no cuesta nada. Pero quien lo ha intentado lo sabe: hacen falta años, disciplina y un don raro, la distancia respecto a lo vivido. Quien escribe sobre sí mismo tiende a dar por sentado lo que para el lector es la mejor parte, y a perderse en detalles que solo cuentan para quien los vivió. El riesgo concreto no es escribir un mal libro: es no terminarlo nunca. Los cajones están llenos de autobiografías detenidas en el tercer capítulo.
Es el camino más cariñoso, y para una recopilación breve de recuerdos funciona muy bien: algunas grabaciones, un poco de paciencia, un cuaderno de familia. Con un libro entero, sin embargo, suele atascarse. No por falta de amor, sino de tiempo y de oficio: transformar ochenta horas de relatos en una narración que se lee de un tirón es un trabajo técnico. Y hay una paradoja: quien le conoce bien recorta las cosas que ya sabe, que a menudo son justo las que un lector querría saber.
El ghostwriter, o biógrafo, se dedica a esto: le entrevista con calma, graba (solo con su consentimiento), transcribe y transforma sus palabras en un libro escrito en primera persona, con su voz. Usted cuenta, él escribe: al final el libro es suyo en todo, firma, derechos e ingresos, negro sobre blanco en el contrato. La confidencialidad es parte del oficio: nuestro nombre no aparece en ninguna parte.
No es el camino gratuito, pero es el que llega hasta el final: en pocos meses tiene en las manos un libro terminado, no una esperanza en el cajón.
Es la pregunta que más oímos, y la respuesta es sí, a las personas adecuadas. Las autobiografías no se escriben para las listas de ventas: se escriben para los hijos y los nietos, antes de que los recuerdos se desvanezcan; para fijar la historia de una empresa construida desde cero; para cerrar cuentas con un trozo de vida y pasárselo a quien viene después. Los libros más valiosos que hemos escrito no están en las librerías: están en las casas de las familias que los quisieron.
Una biografía parte de 3.500 euros; en el formato completo, con un recorrido que puede llegar hasta el libro impreso y a la venta, 6.000 euros. A los precios les hemos dedicado una página entera y sincera: ¿Cuánto cuesta un ghostwriter?
No: basta con hablar. Las preguntas adecuadas las hacemos nosotros, y en los recuerdos de cualquiera hay más oro del que se cree.
Usted decide qué entra en el libro, capítulo a capítulo: lee y aprueba todo antes de que sea definitivo.
Las que quiera: desde el libro impreso en diez copias solo para la familia hasta la publicación en las tiendas. El libro es suyo.
La primera consulta es gratuita y sin compromiso:
cuéntenos en dos líneas la historia que tiene en mente.
info@dualpenbooks.com
le responde Giovanni Casali, coordinador editorial
¿Quiere hacerse primero una idea de cómo escribimos? Lea algunos fragmentos.